LA CULTURA DEL RECLAMO 0

Seguramente, muchos de nosotros hemos pasado por situaciones en las que nuestros derechos se han visto vulnerados por diferentes causas e innumerables circunstancias que son parte de nuestra cotidianidad; o tal vez, hemos sentido que el comportamiento y la forma de proceder de personas e instituciones públicas o privadas, nos afectan o incomodan. El hecho es que muy pocas veces, manifestamos nuestro desacuerdo o malestar; de manera formal, por aquello que evidentemente está mal.
No hay disculpa que sirva, puesto que hoy en día, hay muchas maneras de comunicar nuestras ideas, felicitaciones o reclamos a quienes las merecen. Una de las formas más efectivas de interactuar con las personas que se ocupan de recibir las quejas o sugerencias del público es el Internet. Mediante esta herramienta podemos expresarnos; incluso, con mayor libertad y relajadamente, sin tener que observar a la persona que recibe nuestro reclamo.
Como ven no parece tan difícil; pero, ¿Por qué no lo hacemos?, ¿Será que ya nos acostumbramos a que nos maltraten todos los días?; a lo mejor, es más cómodo quedarnos callados y así nos evitamos un mal rato; total, ¿Qué sacamos, muriéndonos de las iras?
Como lamentablemente nuestra memoria es tan frágil, nos olvidamos que grandes acontecimientos se han producido por masivos reclamos protagonizados por la sociedad organizada; por ejemplo, el de los “forajidos”. ¿Acaso ese, no fue un reclamo? Estoy seguro que todos estamos conscientes de los resultados obtenidos. Con semejante antecedente, bien podríamos imitar esa actitud; claro está, guardando las debidas proporciones, y ponernos manos a la obra para empezar a instaurar, la cultura del reclamo.
Imaginen ustedes que una institución o una empresa pública o privada, recibe un correo electrónico en el cual, un ciudadano manifiesta su inconformidad o malestar por alguna razón; obviamente fundamentada. Si la persona que recibe este reclamo está consciente de que la opinión del público es muy importante, lo menos que puede hacer, es responder para aclarar la situación y si es el caso, disculparse. Si por el contrario, es un individuo al que no le interesa lo que piensan los ciudadanos, existen formas de dar a conocer a la opinión pública, el pésimo servicio y poco respeto que las personas reciben de la institución o empresa en cuestión. Ahora bien, que tal si en lugar de que sea un ciudadano, son 10, 100 o quizá 1000. ¿Se imaginan la presión que esto puede causar? A ninguna empresa, sea esta pública y mucho menos privada, le interesa perder su clientela y tampoco dar una mala imagen. Entonces, ¿Existen realmente empresas poderosas e intocables?, ¿No será, que las empresas se engrandecen y prosperan; en gran medida, con la ayuda y fidelidad del público?; en conclusión, ¿Quién tiene realmente el poder?
Con mucha responsabilidad, debo hacer hincapié en que todo reclamo debe ajustarse a las normas básicas de educación y respeto, si queremos que surta el efecto deseado. Otro detalle importantísimo, es que exista firma de responsabilidad, porque esto nos vuelve seres de carne y hueso; y no, vulgares calumniadores.
Por otro lado, debo reconocer que hay personas a las que no les importa, ni la educación y mucho menos el respeto. De todas maneras, sugiero agotar todas las posibilidades que nos brindan la diplomacia y el buen modo, antes de optar por la “otra opción”.
Si todavía no se convencen y piensan que eso de reclamar es perder el tiempo, me gustaría compartir con ustedes, un ejemplo; que más bien, es una experiencia personal concreta, que puede enriquecer este comentario y quien sabe, animarlos a intentarlo.
“¿Señor, desea donar su cambio para los niños pobres?”

Señores.
Supermercados La Favorita
Presente.-
Reciban ustedes un cordial saludo. El presente tiene por objeto comentarles sobre un particular que me parece “raro”, por llamarlo de alguna manera.
El día sábado 9 de febrero del presente año, realicé una compra en el “Megamaxi” del “Condado Shopping”, así lo demuestra el comprobante de venta, cuyo número de autorización es el 435909.
El caso es que una vez que cancelé mi factura, observé que el señor cajero no tenía moneda fraccionaria en su caja para poder devolverme el cambio respectivo. En este momento, el dependiente me preguntó: “¿Señor, desea donar su cambio para los niños pobres?” Debo ser sincero y reconocer que decidí no aceptar la propuesta de su empleado porque me pareció bastante inusual que su caja no tenga la suficiente provisión de monedas para los cambios de los clientes.
Esta situación me llevó a preguntarme si aquello que había sucedido conmigo ese día, era una práctica común en las cajas de los “Supermaxis” y “Megamaxis” y de ser así, me gustaría sugerirles que antes de solicitar a los clientes su contribución voluntaria para tan noble causa, primero se les entregue el cambio y luego que ellos decidan si lo hacen o no. Por otro lado sería mejor que se instalen pequeñas cajas o alcancías con la información necesaria, para que los clientes depositen su contribución.
En este punto quiero manifestar categóricamente que no los estoy acusando de ninguna irregularidad en absoluto, pero quiero hacerles notar que la forma en que se recauda el dinero para después donar a los niños pobres, puede prestarse para malos entendidos y desconfianza por parte de los clientes.
Debido a que tengo interés de compartir esta experiencia en un foro de opinión en el Internet, me gustaría solicitarles muy comedidamente algún pronunciamiento de su parte, de esta manera, los lectores tendrán una visión mucho más clara sobre el tema.
Por la atención que brinden al presente, anticipo mis agradecimientos.
Atentamente,
Freddy Vaca R.
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Apreciado Señor Vaca,
Agradecemos su contacto.
En relación a su consulta, le confirmamos que efectivamente si mantenemos, en conjunto con Produbanco, un programa de asistencia a “Niños de la Calle”, por más de 15 años ya; denominada “Su Cambio por El Cambio.” A este programa aportamos decenas de miles de dólares como empresa, además de todo aporte que nuestros clientes deseen llevar a cabo.
Ahora bien, usted tiene toda la razón por haberse sorprendido; pues al momento, y durante algún tiempo ya, hemos dejado de publicitar internamente sobre esta campaña; como respaldo a la sugerencia que hacen los cajeros, y para conocimiento de la ciudadanía sobre nuestro programa. Vamos a retomar la información en nuestros puntos de venta.
Agradecemos su sugerencia de utilización de sistema de alcancías; lo hemos dejado hace algún tiempo, desde que integramos nuestro sistema de cajas registradoras, para una mayor eficiencia y seguridad.
Por favor déjeme saber si tiene usted cualquier duda adicional.
Saludos cordiales,
Andy Wright
Vicepresidente Comercial
Supermercados La Favorita C.A
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Estimado Señor Vaca:Me han reenviado su inquietud acerca de los aportes de los clientes de
Supermaxi y Megamaxi para el programa de niños de la calle.
Mi nombre es Verónica Paz, Presidenta de la Fundación su Cambio por el
Cambio, Fundación auspiciada por Supermaxi y Produbanco desde hace 16 años.
Le agradezco mucho por su inquietud ya que esto nos obliga a dar a nuestros
gentiles aportantes mayor información sobre la gran labor que esta fundación
brinda a más de 1200 niños de la calle y en situación de riesgo.
Comprendo muy bien que existan dudas acerca de si el dinero llega a quienes
está destinado porque vivimos en un país en el que nos hemos acostumbrado a
desconfiar ya que no tenemos la seguridad necesaria.
Puede ser que algunas veces los cajeros no tengan la mejor manera de llegar
a los clientes, incluso muchas veces dudan de hacerlo por las palabras
agresivas de los clientes, pero así mismo continúan apoyándonos para
recolectar centavos de los clientes, los cuales a fin de cada mes son
reportados a la Fundación por cada Supermaxi y Megamaxi y depositados a la
cuenta de la Fundación. Gracias a estos gentiles aportes de la ciudadanía
podemos seguir con esta gran labor no solo en Quito sino es varias ciudades
del país.
Ya no existen las pequeñas cajitas ya que ahora se encuentra el método “la
tecla” un sistema computarizado donde se maneja los aportes de una manera
exacta y muy detallada.
Le invito a que conozca nuestra obra de cerca, las puertas de nuestra
Fundación están abiertas a la ciudadanía.
Contamos con una página web donde puede revisar y ver más detenidamente en
que lugares trabajamos y cual es nuestra labor con los niños de la calle,
así mismo puede ponerse en contacto conmigo, estaré feliz de llevarle a que
conozca nuestra obra y así mismo usted pueda ser un portavoz de esta labor
que es posible gracias a empresas con consciencia social como son Supermaxi
y Produbanco que son el eje principal para que esta obra se lleve acabo.
Saludos Cordiales,
Verónica Paz
Presidenta Ejecutiva
Fundación Su Cambio por el Cambio
www.porelcambio.org
telf.: 2999-000 ext.:2769
Para evitar suspicacias y malos entendidos quiero puntualizar tres cosas:
- Que no hay ninguna intención de desprestigiar; o por el contrario, publicitar a la empresa objeto del reclamo.
- Que reconozco la celeridad con que mi requerimiento fue contestado.
- Si hubieran opiniones fuera de lugar, son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten.
Freddy Vaca R.




















































