“Preferimos presidente peruano a presidente serrano”



¿Será posible creer que alguien en su sano juicio pudo alguna vez siquiera pensar tamaña aberración? Créanlo, ¡es verdad!
Esta horrenda frase regionalista fue exhibida por los socialcristianos en el gobierno de León Febres Cordero, durante la firma del polémico contrato de la vía perimetral, cuando el actual Alcalde de Guayaquil era Gobernador de la Provincia del Guayas.
A continuación cito textualmente un fragmento de un artículo publicado por el periódico “HOY”, con fecha 3 de mayo de 1987 y escrito por el Dr. Francisco Huerta Montalvo, titulado “¿Otra vez?… ¡No!”. Veamos lo que este verdadero guayaquileño madera de guerrero, bien franco y muy valiente escribió:
“Por ello, ahora debo recordar, someramente, algunos de los anti-valores que esgrimió la campaña asesorada por el señor Lombana y que, con o sin su intervención, han empezado a ser nuevamente utilizados, aunque la fresca memoria popular parece rechazarlos. Los incidentes ocurridos en el flamante cantón Santa Lucía, durante la visita del Dr. Rodrigo Borja, son un buen ejemplo del uso de esos anti-valores que, a todo riesgo, estoy obligado a combatir puesto que, hacia el futuro, son un riesgo mayor de disolución nacional. Uno, el más grave, es el regionalismo, sobre el que ya he tratado pero al que la estulticia oficial no se había permitido pregonar, en presencia del Presidente de la República, bajo el lema: “Preferimos presidente peruano a presidente serrano”, mostrado durante la firma del contrato para la famosa vía perimetral. ¿Cómo puede ser que el Presidente reclame solidaridad cual “la argamasa esencial de la unión ecuatoriana” y permita ese tipo de manifestaciones? Claro que él juró ante Dios y ante la Patria que…pero, en fin. Otro anti-valor es el uso de la violencia, seguida de la acusación cínica o de la promesa de investigación que nunca se cumple; tal el caso de lo ocurrido en el aeropuerto de Guayaquil a la llegada del candidato de la Izquierda Democrática. Mucha gente que nada tiene que ver con política, fue puesta irresponsablemente en riesgo de muerte por aquellos que no poseyendo otro “valor” que la prepotencia hacen gala de un machismo compensatorio pero estéril, puesto que en el peor de los casos solo producirá Taurazos, nunca la intimidación del pueblo ecuatoriano. ¿Orientará otra vez la preferencia del electorado, este hábil manipular de anti-valores? Yo apuesto a que no, a condición de que nos mantengamos alertas; de que no escatimemos la denuncia; de que hagamos profilaxis del miedo y ahorro de la ambición desmedida”. ¿Qué les parece? Me imagino que con tremenda sentencia fascista, hasta los “pobres serranos socialcristianos” estaban jodidos. Han pasado casi veintiún años desde que Don Pancho Huerta escribió su artículo y durante este tiempo hemos venido oyendo insultos e impertinencias similares como: “Ven para mearte”, “León no se ahueva”, “Guayaquil independiente” o “Quito con Nebot”, esta última insolencia coreada por los serranos del PSC, los universitarios aniñados, los perdedores de la asamblea y los simpatizantes del doctorcito Maldonado, que pretenden hacernos creer que Quito y el resto del país respaldamos al “meador profesional” ¿Será posible que sigamos permitiendo más de lo mismo? La respuesta es –como dijo Pancho Huerta- “¿Otra vez?… ¡NO!”. Debemos proclamar con valentía y con fuerza que “Preferimos presidente ecuatoriano a presidente socialcristiano vende patria”. Freddy Vaca R.
















































